+ Advertencia: los dispositivos de control mental exponen información privada
El campo incipiente de las interfaces cerebro-máquina promete un futuro de ciencia ficción donde los juegos, los sistemas operativos y hasta las prótesis se pueden controlar con el pensamiento. Pero un nuevo estudio muestra que la conexión de la mente a las máquinas podría dejar información privada escaparse junto con las órdenes mentales.
En la conferencia de seguridad Usenix en Seattle que tuvo lugar la semana pasada, un grupo de investigadores de la Universidad de California en Berkeley, la Universidad de Oxford y la Universidad de Ginebra presentaron un documento que muestra los riesgos (PDF) del lado más oscuro de un futuro donde los sensores cerebrales se utilizan para manipular las computadoras con el pensamiento, tan fluidamente como con un mouse.
En un estudio los investigadores descubrieron que eran capaces de extraer pistas directamente de las señales eléctricas del cerebro de los sujetos de prueba, revelando información privada, como la ubicación de sus casas, e incluso sus números de tarjeta de crédito.
“Estos dispositivos tienen acceso a su EEG bruta (electroencefalografía, o la señal eléctrica del cerebro), la cual contiene ciertos fenómenos neurológicos provocados por las actividades subconscientes.”
De momento, ninguno de los resultados apuntan a una posibilidad realista de que ciberdelincuentes lean las mentes de las víctimas a través de sus auriculares para juegos en el corto plazo, pero a medida que la tecnología se desarrolla, mantener la información privada separada de los comandos de usuario puede llegar a ser más difícil.
“Creemos que estas cosas van a mejorar, una señal más precisa es importante tanto para un usuario legítimo como para el atacante, la cuestión será si puedes proteger al usuario de un ataque y aún así tener una buena señal”.
“En este modelo de amenaza, el atacante no tiene por qué comprometer nada, él simplemente incrusta el ataque en una aplicación, como por ejemplo un juego con interfaz cerebro-máquina que el usuario descarga. En este caso, conoce los estímulos visuales que el usuario está viendo y también recibe la señal del cerebro al mismo tiempo.
El reto sería conseguir que los usuarios piensen en su información sensible, pero la ingeniería social podría hacer esto posible. Los atacantes son creativos.”
Puedes leer el artículo completo de los investigadores a continuación:















