
Ya te contamos que es una botnet y como funciona, pero ¿de qué forma ganan dinero los creadores de las botnets con los equipos infectados? Bueno, las principales técnicas para monetizar una botnet son ataques DDoS, captación de información confidencial, envío de spam, phishing, spam de búsqueda, aprovechamiento de clics y descarga de software publicitario y malicioso. Vale mencionar que ni siquiera es necesario hacer una elección. Las botnets permiten ejecutar todas estas tareas de manera simultanea.
Muchos investigadores coinciden en suponer que las primeras botnets ya contaban con funciones de ataques DDoS (Denial of Service, o “denegación de servicio”). Estos ataques tienen como objetivo que un sistema informático deje de responder a las solicitudes que recibe, es decir, dar inhabilitar una página o servicio de red. Esto se realiza enviando una gran cantidad de solicitudes al sistema que se quiere tirar, lo que provoca que deje de reaccionar sino tiene capacidad para procesar todas las solicitudes. Los ataques DDoS son un arma terrible en manos de los hackers y las botnets son un instrumento ideal para este tipo de ataque. Los ataques DDoS pueden ser medios de guerra sucia contra la competencia o manifestaciones de terrorismo informático.
El creador de la botnet puede alquilar o vender a un empresario poco escrupuloso un servicio por el cual, se desarrolla un ataque DDoS dirigido al sitio web de su competidor. El sitio web quedará inhabilitado después de semejante carga y el tráfico aumentará en el sitio de quien contrató la botnet.
Así mismo, los propietarios de botnets pueden usar ataques DDoS para extorsionar a las grandes compañías, y comunmente estas prefieren aceptar las exigencias de los delincuentes porque es mucho más caro afrontar las consecuencias de un ataque DDoS persistente. En enero de 2009 el ataque sufrido por el gran vendedor de dominions GoDaddy.com provocó que varios miles de sitios alojados en los servidores de la compañía estuviesen inaccesibles por casi 24 horas.
En febrero de 2007 se lanzó una serie de ataques a los servidores DNS raíz, de cuyo funcionamiento depende todo Internet. Es poco probable que el objetivo de estos ataques haya sido derrumbar Internet en su totalidad, ya que las botnets pueden funcionar sólo si funciona Internet. Más bien parecía una demostración de la fuerza y las posibilidades de las redes zombi, algo bastante lógico antes de vender el producto o servicio.
La publicidad de servicios de ataques DDoS está a disposición del público en muchos foros dedicados a estos temas. Un ataque puede costar desde 50 dólares americanos hasta varios miles de dólares por cada día de funcionamiento ininterrumpido de la botnet. La variación de los precios es comprensible y justificada. Para detener por un día el trabajo de una humilde tienda online que no cuente con protección, basta una botnet relativamente pequeña, de unos 1000 equipos.
En cambio el precio será otro si la competencia es una gran compañía internacional con un sitio protegido, dado que para que el ataque DDoS tenga éxito, en este caso se necesitará una cantidad mucho mayor de equipos infectados, hablamos de cientos de miles.
Según los datos de shadowserver.org, en 2008 se llevaron a cabo unos 190.000 ataques DDoS por los cuales sus autores cobraron la incríble suma de 20 millones de dólares.
Más información sobre otras formas de ganar dinero con una botnet a continuación.
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